TARTA PAVLOVA

lunes, febrero 09, 2015



En poco más de tres semanas celebramos mi cumpleaños, el de mi padre y el de mi madre. El sábado le tocaba el turno a mi madre, y de nuevo he preparado una tarta cuyo protagonista principal es el merengue, al igual que la tarta Alaska. Aunque en este caso el merengue va horneado. Se trata de la famosa tarta Pavlova, una tarta con nombre propio, que como tantas otras recetas famosas es polémica en cuanto a su origen, disputándose ese honor Nueva Zelanda y Australia. Lo que si está claro que esta tarta se hizo en honor a la bailarina de ballet Anna Pavlova. Se trata de una base crujiente en el exterior de merengue, con un merengue cremoso por dentro. Esta estructura sirve de base para rellenar con nata y coronar con fruta, en este caso con frutos rojos. He visto muchísimas recetas de esta tarta por la red, presentadas de muchas formas, en discos de merengue, rellenos entre ellos con la misma nata y coronados con el topping de fruta, y también en la forma en la que yo la he hecho. En cuanto a cantidades improvisé un poco, pues había muchas recetas que, para mí, llevaban muchísimo azúcar, en cuanto a temperatura y tiempo de horneado también he visto muchas versiones, y al final he ido adaptando dichas recetas para conseguir la mía. Cuando la saqué del horno, después de toda la noche de reposo dentro, con él apagado, se resquebrajó un poco el merengue exterior, y me dio miedo que en el último momento no aguantara el tipo. Pero, al margen ha mantenido muy bien el tipo, y tiene un corte muy bueno. Hice una versión mini para que pudierais ver el corte, aunque ésta al ser más pequeña no es tan bonita visualmente, y la grande tiene el merengue más cremoso, puesto que se hornearon a la vez y por el tamaño no podían quedar las dos iguales. De cualquier forma ya no queda ni la grande ni la pequeña...es una tarta muy ligera y pese a su tamaño, se como muy bien, de hecho algunos repitieron trozo. Es una tarta que invita a celebrar un día especial, en este caso el cumpleaños de mi madre, pero que por su estética y los frutos rojos es ideal para celebrar San Valentin, que lo tenemos a la vuelta de la esquina.

INGREDIENTES:

  • Para el merengue:
  • 225 gr. de claras de huevo (yo usé 6 claras)
  • 300 gr. de azúcar
  • 2 cucharaditas de Maizena
  • 1 cucharada de vinagre
  • Para el relleno:
  • 250 ml. de nata para montar, mínimo 35% M.G.
  • 2 cucharadas colmadas de azúcar glass
  • 125 gr. de arándanos
  • 125 gr. de frambuesas
  • Un buen puñado de fresas no muy grandes

PREPARACIÓN:
La noche antes prepararemos el merengue y lo hornearemos. En este caso no usaremos la receta del merengue italiano, sino el merengue francés. Para ello necesitaremos una batidora de varillas o de globo tipo Kitchen Aid. Con el bol limpio añadiremos las claras de huevo (es aconsejable usar huevos a temperatura ambiente). Empezamos a montar a velocidad media. y cuando empiecen a espumar iremos añadiendo el azúcar, cucharada a cucharada. Seguimos batiendo a la misma velocidad hasta que el merengue esté casi montado. Es entonces cuando añadiremos la Maizena y el vinagre. Seguimos montando hasta que esté totalmente montado, y haga picos, cuando al poner el bol boca abajo el merengue no se mueva ni se caiga. Tendremos el horno precalentado a 130º. 
Preparamos una bandeja grande de horno, forramos con papel de hornear. Y dibujamos un circulo de unos 25 cm. a 28 de diámetro. Damos la vuelta al papel, y siempre teniendo la referencia del círculo, iremos rellenando su interior con el merengue, en forma de recipiente. Dándole más volumen a los laterales, para hacer darle forma de recipiente y luego podamos rellenar con facilidad. Metemos en el horno de 90 a 120 minutos, comprobando el punto de cocción del exterior. Apagamos el horno y dejamos enfriar dentro del horno hasta la mañana siguiente.
Si no vamos a usar la base de merengue de momento lo que haremos será guardarla en un recipiente hermético (tendrá que ser uno bastante grande, para el tamaño que hemos hecho). Es una tarta que también habrá que terminar a última hora, por lo menos un par de horas antes, ya que la humedad de la tarta puede humedecer el merengue. Así que poco antes de servir montaremos la nata bien fría con una batidora de varillas, añadiendo el azúcar glass poco a poco en el último momento. Rellenamos el hueco de la tarta, y decoramos con las frutas rojas que tendremos lavadas y secas.
Aquí os dejo la foto del corte de la pequeña, merengue que tinté de color rosa. La cantidad de merengue de la grande es mucho mayor, por lo que en el corte de la grande (del que no tengo foto para mostraros) se define mucho mejor la capa de merengue, que casi no se diferencia de la de nata, al ser las dos blancas. Os animo a preparar esta tarta, no tiene mucha dificultad, si habéis hecho merengue alguna vez no os debe resultar muy complicado. 
Feliz lunes.
Lidia.

También te gustará

9 comentarios

  1. La tengo en mi lista de pendientes desde hace un año :(. Te ha quedado genial, y con esas fotos tan bonitas dan ganas de ponerse a prepararla ahora mismo. Un beso!

    www.laurillafondant.blogspot.com

    ResponderEliminar
  2. É daquelas coisas que nunca me saiu bem e ver esta deu-me muita vontade de tentar mais uma vez.
    Ficou fantástica e com frutos que eu adoro
    Boa semana
    bjs

    ResponderEliminar
  3. Me han entrado unas ganas de hacer hoy mismo una paulova!!!! Me gusta la idea de hacerla en colores, queda preciosa.
    Un abrazo, Begoña

    ResponderEliminar
  4. El merengue es uno de mis temas pendientes, me parece complicado, a tí, en cambio, te ha quedado perfecto !!!
    besos,

    ResponderEliminar
  5. Lidia, me has transportado a una ciudad del norte de Inglaterra donde vive mi amiga Susan. Ella tiene una despensa pequeña en la cocina para sólo para guardar los merengues ya hechos para las Pavlovas. En cinco minutos te monta unas tartas preciosas, es fantástico ver cómo lo monta me encanta. Te ha quedado preciosa, es fantástico ver a los nuestros felices con lo que hacemos . Un beso muy fuerte

    ResponderEliminar
  6. Te ha quedado genial, yo la tengo pendiente de hacer desde hace mucho tiempo y todavia no he encontrado el momento..a ver si me decido
    Bss

    ResponderEliminar
  7. Hace años hice una tarta pavlova y me encantó, pero por supuesto no me quedó ni la mitad de bien que a ti.
    Que pasada!!!
    Dan ganas de comerse un cachito ahora mismo jejeje
    un besoooo

    ResponderEliminar
  8. ¡¡Yo también quiero una tarta con mi nombre!! jaja, ¿y quién no?, y además, tan rica como esta, que te ha salido perfecta. Con los frutos rojos por encima está preciosa y muy apetitosa =)
    Ideal para San Valentín.
    Un besote!

    ResponderEliminar

Google+ Followers

Seguidores de BLOGGER

networked_blogs

Subscribe